No es igual, pero se parece mucho al regalo que recibí en la Navidad de 1996.

Vaya… este sí me costó trabajo, pero el que ganó fue el recuerdo de mi regalo de Navidad de diciembre de 1996 (yo acababa de cumplir 11 años). Mis papás me compraron un reproductor de música y aquel primer disco de Moenia que tanto me sigue gustando. Ellos ya se habían dado cuenta de que yo era muy melómana jejeje… fue el mejor regalo y recuerdo ese día con muchísimo cariño 🙂.

Con ese dispositivo, grababa en cassettes mis canciones favoritas directamente de la radio, y hasta llegué a borrar uno que otro cassette valioso de mi mamá, jejeje…