Vaya, vaya, vaya… interesante el tema de hoy, ya que justo estoy en proceso de modificar mi rutina diaria. A grandes rasgos, diré que tenía una rutina hermosa pre pandemia, una rutina muy interesante durante la pandemia y que ahorita estoy haciendo una mezcla (espero que no permanente) de ambas rutinas.

Mi rutina prepandemia consistía en hacer sentadillas diario, correr 6 veces por semana, nadar 2 veces por semana y hacer toda la yoga posible (si la energía me hubiera dado para los 7 días de la semana, lo hubiera hecho, pero el descanso también es importante jajaja). Y bueno, en medio de esas actividades, Godinear claro que sí.

Mi rutina pandémica eliminó mi natación y mi disciplina de ir a correr, pero mantuvo durante varios meses mi hábito de hacer sentadillas, me presentó a Shaun T y sus rutinas matonas de Insanity, y tuve tantas clases de yoga gratuitas de mi instructor favorito que hasta me fastidié de verlo siempre. Pasaron los meses y retomé el hábito de correr (aunque no siempre el mismo volumen ya que mi amor por dormir comenzó a ganar terreno, jeje; y tampoco forzosamente 6 días por semana); la yoga se quedó y de hecho ahora prefiero hacerla en casa porque es más barato y me funciona.

Y ahora que es inminente el regreso a “la nueva normalidad”, me encantaría retomar mucho de la persona disciplinada que era… porque esa persona funciona, claro que sí. Pero por ejemplo, la natación no creo retomarla con las alergias rudas que suelo tener. Al menos no en el corto plazo. Así que estoy intentando otra vez salir a correr temprano, si no hago sentadillas, Insanity es buen sustituto; y al menos, por algún tiempo, seguiré yogeando en casa, cerrando mi día con una meditación corta… Ese último hábito es más reciente y cada día le encuentro más sentido.

Me gustaría haber podido conservar casi todo de mi vida durante la pandemia, menos la falta de conciertos y de carreras. Fuera de eso, estoy mejor en casa que afuera de ella, jeje…