Mike, Faby y yo (2012).

Hace unos 10 o 12 años hubiera contestado esta pregunta muy rápido. Cuando usaba Twitter intensivamente, veía mucho todas las aventuras de una chica llamada Jimena y su entonces novio Amin; las de un cuate llamado Toño; y las de otro chavo llamado Alexander. Siempre tuve ganas de conocerlos, pero solo tuve oportunidad de conocer a Alexander.

Quizá fue porque nos conocimos en un concierto pero siento que en persona no hicimos clic. Vaya, no me cae mal, pero desde mi perspectiva, lo importante era la música, el concierto per se, verlo completo, brincotear y alcanzar otro eargasm más escuchando al artista en cuestión. Para él se trataba no solo de la música, sino de convivir, sin importar no ver el concierto completo con tal de salir unos minutos para fumar un poco de mota, tomar algún trago… vaya, el concierto era un lugar de socialización. No está mal él, pero tampoco creo estar mal yo, solo teníamos marcadas diferencias en nuestras preferencias y en lo que cada uno cree que un concierto debe aportarnos.

Lección aprendida… Muchas veces la persona en la red social parece ser compatible con lo que pensamos o hacemos, pero en la realidad no necesariamente se cumple la expectativa 😅. Así que se me quitaron las ganas de conocer a todo quien en su timeline parecía interesante, jajaja…

Y matizando un poco, a quien también pude conocer fue a quien hasta la fecha es de mis mejores amigos: Mike. Qué padre hallazgo me trajo Twitter! En verdad no me arrepiento del día en que me arriesgué a conocerlo en persona porque es increíble, aventurero y, para él, los límites solo son mentales. Además, gracias a Mike también conocí a Faby. Hasta la fecha, llevamos una amistad padrísima que me encanta. Hablamos bastante seguido y sabemos en qué anda cada quien aunque por razones geográficas y pandémicas no pasemos ya tanto tiempo juntos. Invaluable! 😁

Sin embargo, sigo pensando que no todos son como parecen en sus personalidades online, y Mike es más la excepción que la regla; así que siempre hay que tener bastante cuidado.