Foto de un día despejado en la Ciudad de México

Pues vivo en la Ciudad de México, a la que frecuentemente me refiero como “La Gran Ciudad”.

Es un lugar donde, en ausencia de pandemia, siempre hay mucho qué hacer, mucho qué ver, y lugares de todas calidades, sabores y precios para comer. Otra cosa que caracteriza a esta ciudad es el tráfico. Ahora que las autoridades sostienen que ya casi se acaba la pandemia aquí (por cierto, no les creo para nada), no solo han vuelto los embotellamientos sino también la contaminación severa. Y esos son solo apenas algunos de los defectos de la ciudad. Como sabemos, ciudad grande, problemas grandes.

A pesar de ello, no me gustaría vivir en una ciudad pequeña y menos aún en un pueblo (ya lo he hecho). La verdad, me gusta tener opciones de lugares donde correr, variedad de conciertos (cuando viví en un pueblo comprendí que mis artistas favoritos solo visitan ciudades grandes o importantes), muchos museos que ver. En resumen, me gusta más la variedad de opciones que ofrecen las ciudades grandes… soy inevitablemente citadina, o como dice Ellen Allien, Stadtkind.

Paseo de la Reforma (algún día a las 7am), CDMX